domingo, agosto 26, 2007

Petición de un perro a su amo



1. Cada separación de ti me trae tristeza.
2. Dame tiempo para entender lo que quieres de mí.
3. Deposita en mí tu confianza porque de ella vivo.
4. No estes mucho tiempo enojado conmigo, ni me encierres como castigo, tú tienes tu trabajo, tu pasatiempo, tus amigos...yo solo te tengo a ti.

5. Háblame a veces, si bien no entiendo tus palabras, si bien no entiendo tus palabras, sí reconozco la voz que a mí se dirige.
6. Sabes que no importa de qué modo me trates, nunca olvido.
7. Piensa antes de pegarme, que podrías lastimarte con mis mandíbulas, pero nunca lo haría.
8. Antes de tratarme de inútil, haragán o falto de interés para hacer lo que me pides, piensa que quizás me sienta mal por haber comido algo en mal estado, o por haber estado mucho tiempo al sol o porque simplemente mi corazón está muy gastado.
9. Preocúpate de mí cuando sea viejo, tú también lo serás algún día.
10. Cuando me tenga que ir de este mundo, no digas "esto no lo puedo ver" o "que pase cuando yo no esté". Todo, hasta el último adiós, es más fácil para mí si tú estás conmigo.

ATTe

Tu perro


Extraído de: ADEA (Agrupación para la Defensa Ética de los Animales)
http://blog.pucp.edu.pe/item/12532


3 comentarios:

Miguel F. Barrios. dijo...

ta lindo, sabes? ya hace mucho no tengo animales en mi casa, creo que sufri demasiado cuando murio mi perro , crecio conmigo y era uno mas entre nosotros pero como todo, el tambien se fue.
saludos y un beso

Dolores Garibay dijo...

Hola Danielix,

Gracias al internet y a una maravillosa coincidencia, llegué hasta tu sitio.

Realmente me hiciste pensar mucho con la petición de un perro a su amo, sobre todo con los dos últimos puntos. Y en general me agrado tu blog.

Felicidades por esa preocupación hacia los seres que estúpidamente el ser humano trata como inferiores. Seguiré visitando tu sitio y te invito a que pases al mio ;)

Besos y abrazos desde México

Pingüino dijo...

Cuando iba en la primaria, cerca de mi escuela había un parque donde a veces me llevaban a jugar; en aquel lugar un día, así, de la nada me saíó un perro negro que andaba en busca de comida. Al principio me dió miedo, porque era un perro callejero, pero después de darle comida y dejarse acariciar, entre los dos "nació", esa relación de perro-amo, y desde entonces, aquel can negro fue mi propia mascota. Era un animalito realmente fiel y mejor que cualquier compañero que haya conocido. Hubiese querido llevarmelo mi casa, pero por desgracia, vivo en un departamento. Lo bauticé con el nombre de John (por aquello de que soy fan de los Beatles), pero para la comunidad tenía el simple nombre de "negro", sin embargo podía llamarlo con cualquiera de los dos nombres. Un día, mis padres decidieron que nos mudáramos a la provincia y estuve fuera 2 años. Cuando por fin regresé, me enteré tristemente de que John había muerto atropellado por un coche. De verdad extraño a ese perro, pues a pesar de ser callejero, fue mi perro, mi mascota.

Hoy día, pienso que deberíamos de tener conciencia -ser más humanos-, y cuidar de nuestor animales, además de ser verdaderamente responsables, porque tenemos entre nuestras manos, no a un objeto, sino a una vida.

Saludos desde México.